
Que una torre de Torremolinos o Fuengirola tenga ascensor no garantiza que sea accesible. Muchas cabinas instaladas en los sesenta y setenta, cuando el parque inmobiliario crecía sin frenos, miden menos de lo necesario para maniobrar con silla. La duda real no es si hay aparato, sino cuántos centímetros se pueden recuperar sin rehacer todo el recinto, un detalle técnico que define la viabilidad de la obra.
Aquí entra el papel de la junta. Si la derrama anual supera doce mensualidades ordinarias tras descontar ayudas, el artículo 10.1.b deja de aplicar la obligatoriedad y el asunto vuelve a votación. Con tantos propietarios cuya dirección de notificación está fuera del municipio, cerrar ese acuerdo exige vigilar el quórum y activar el voto presunto del ausente según el artículo 17.8. Desde ELEVACAT no montamos nada; recogemos propuestas de instaladores locales para que comparéis partidas y decidáis con las cifras sobre la mesa antes de comprometer la comunidad.
Tomar las medidas de la cabina y del hueco antes de elegir entre reformar y sustituir
Antes de decidir si reformar el ascensor o sustituirlo, hay que medir. No basta con mirar la puerta: se toman las dimensiones interiores de la cabina, el ancho libre de paso, las holguras entre cabina y hueco, la posición de guías y contrapeso, y el espacio disponible en foso y recorrido superior. En edificios de los años sesenta y setenta en Torremolinos, Fuengirola o Benalmádena Costa, estos huecos son caprichosos y condicionan todo.
Sin este levantamiento previo, cualquier propuesta técnica es una conjetura. La decisión de mantener la estructura existente o cambiarla depende exclusivamente de esas medidas reales. Por eso, desde nuestro servicio, lo primero es recopilar esos datos para que las empresas instaladoras de la provincia presenten soluciones ajustadas a la física del edificio, no a suposiciones genéricas.
Centímetros que se recuperan: puertas automáticas, guías nuevas y maniobra
En muchas fincas del litoral malagueño, desde las torres de los setenta en Fuengirola hasta los bloques de Torremolinos, el hueco del ascensor está infrautilizado. Cambiar unas puertas manuales por automáticas suele liberar unos centímetros valiosos para mejorar el paso sin tocar la estructura. Reubicar guías y contrapeso permite ganar espacio en cabina o foso, mientras que los equipos sin cuarto de máquinas aprovechan mejor el hueco vertical existente. La renovación de la maniobra no siempre amplía medidas, pero sí ajusta tiempos y accesibilidad.
Cada intervención depende de cómo esté configurado el pozo y la caja actual; no es lo mismo un edificio de Benalmádena Costa que uno en Cruz de Humilladero. Aquí es donde el tipo reducido del IVA encaja con más facilidad, al tratarse de adecuación sobre equipo existente.
Cuando el hueco no da más de sí y la solución pasa por el rellano
Cuando el hueco del patio se queda corto, la obra no muere ahí. Las salidas pasan por rehacer el embarque, ganar centímetros al rellano o incluso redibujar el vestíbulo de planta y el acceso al portal. En edificios de los setenta en primera línea de Fuengirola o Benalmádena, mover un metro cuadrado de suelo común es tocar la piel del inmueble. Aquí cambia la regla de juego: ya no basta con la mayoría simple de los afectados por el ascensor; estamos ante una alteración de zonas comunes que exige la doble mayoría del artículo 17.2 de la Ley de Propiedad Horizontal.
Eso implica más de la mitad de los propietarios y más de la mitad de las cuotas. El reto administrativo está en el quórum y la notificación, especialmente cuando parte de las direcciones de citación están fuera del municipio o del país. El administrador debe hilar fino para que el voto presunto del ausente (artículo 17.8) cuente correctamente tras treinta días naturales sin discrepancia escrita al secretario. Antes de votar, conviene pedir al instalador habilitado planos alternativos para ver qué parte exacta del rellano cede cada vecino, porque esa redistribución define quién firma y quién rechaza el acuerdo.
Torremolinos y Benalmádena: los bloques que se levantaron entre 1961 y 1980
Entre 1961 y 1980, Torremolinos sumó más de doce mil viviendas principales nuevas (5.615 en los setenta iniciales y 6.516 después), mientras Benalmádena pasó de 1.521 a 4.760 en esos mismos decenios, según el IECA. Esa explosión constructiva explica que hoy convivan muchos ascensores coetáneos a los edificios, con cabinas diseñadas bajo criterios técnicos de hace medio siglo. No se trata de aparatos obsoletos por defecto, sino de instalaciones dimensionadas para otra época.
Ahora bien, la entrada en vigor del Real Decreto 355/2024 cambia el escenario en las inspecciones periódicas. Lo que antes pasaba desapercibido o se toleraba como normal, ahora sale a la luz porque el organismo de control autorizado aplica una normativa más estricta. Importante: esto no obliga a sustituir un equipo que funciona correctamente ni a instalar ascensores donde no los hay. Simplemente, exige que lo existente cumpla ciertos requisitos de seguridad actuales, marcando plazos concretos para adaptar lo necesario sin tirar el aparato si este sigue siendo operativo.
Lo que cambia en el uso diario, más allá de la silla de ruedas
Una cabina más ancha y una puerta automática no son solo para quien usa silla de ruedas. Son para el vecino que baja la compra en carrito, para los padres con la sillita del niño, para quien tiene que subir una maleta grande o incluso una camilla en una urgencia doméstica. En bloques de Torremolinos o Fuengirola, donde las torres de los setenta tienen huecos estrechos, esta mejora desbloquea un uso diario que muchos propietarios daban por perdido.
Aquí es donde suele cambiar el voto en la junta. El propietario que vive lejos y siente que la accesibilidad no le afecta al bolsillo, de pronto ve el beneficio tangible cuando visita su vivienda de temporada: ya no deja las bolsas en el portal ni sube escaleras cargado. Es un argumento práctico que supera la resistencia a la derrama, especialmente si la obra entra dentro de los límites legales sin requerir unanimidad.
Si tu comunidad está valorando esta reforma, en nuestros servicios explicamos cómo solicitar propuestas comparables para tomar la decisión con datos claros.